Me llamo Adrian y este blog es la libertad para escoger un camino cualquiera y preferir la soledad como argumento a la nostalgia.
¿Cómo están?, yo estoy aquí en mi escondrijo de hombre de las cavernas escuchando una canción de Elvis, Lawdy Miss Clawdy, una canción que me hace muy feliz y no sé porque diablos me hace tan feliz. Hoy estuve pensando en el amor (para variar) en las cosas que yo busco o al menos en la idea de amor que yo trato de freír sin quemarme; y más o menos sabe así: un amor libertario, anarquista y a la vez incondicional, un amor que no pregunte ni cómo ni cuando, que no obligue, que no demande, ese amor suele ser el más honesto y humano de todos aquellos amores que andan por ahí paseándose por la calle; quiero un amor que no espere nada a cambio si me entrega todo, que no espere compensaciones por el tiempo. (aunque suene egoísta). Este amor consiste en aceptar a la otra persona tal y como es, sin juzgarla, sin hacer suposiciones, sin hurgar en el pasado, no podemos entrar en su cerebro y resetear su disco duro para adecuarlo a nuestro gusto; las personas tienen la fea costumbre de enamorase y tratar de cambiar a esa persona en el nombre del amor. (estúpido pensamiento)
La mayoría del tiempo tiendo a sentirme un hippie frustrado. De cualquier modo, me declaro feliz con mi vida y pese a mis trastornos emocionales siempre sé que hay un mañana mejor, y espero compartirlo con esa persona que llegue para aventurarse un poco a ese concepto del amor que tengo, no es un concepto del todo aceptable, ni fácil, pero en mi vida siempre tiendo a tener química con aquellas mujeres que piensan como yo, no creo en esa estupidez de los astros y que el universo influye en mi existencia, pero algo debe existir en la atmosfera de mi vida, que hace que siempre me tope con chicas así, ya sea para quererlas como amigas, como enemigas, como amantes o enamoradas fugaces y duraderas. Pero tampoco quiero confundir conceptos, no busco ni espero una “relación abierta” ni mucho menos me considero alguien tan open mind, solo busco un espíritu rebelde, incondicional, que se lleve el mundo por delante, que su máxima prueba de amor sea compartir el último cigarro de su vida conmigo.
Sigo siendo el personaje principal sin usar disfraces, solo soy yo, con ese montón de defectos que algunos no ven como tales. Creo que dependiendo del punto de vista de cada quien uno es mejor o peor persona cada mañana al despertar. Al final de cuentas solo importa seguir siendo uno mismo.
¿Quieres aventurarte? Pues te espero!