Me llamo Adrian y este blog es la libertad para escoger un camino cualquiera y preferir la soledad como argumento a la nostalgia.
Nadie tiene la vida comprada, puedes padecer de cáncer, sida o alguna otra enfermedad incurable, puedes salir a la calle y ser baleado por algún loco desquiciado que intenta robarte un sol, puedes ir cruzando la pista y ser atropellado por algún ebrio, en fin, hay muchas formas de morir, algunas más brutales que otras.
Muchas personas en momentos de desesperación desean la muerte, pero después que pasa la histeria, se ponen a pensar sobre las muchas cosas que aun tienen que hacer. Pero se han puesto a pensar, que pasaría si mañana se mueren?...
Cuando fue la última vez que le dijeron a sus padres palabras como: te quiero, cuando fue la última vez que llamaron a su mejor amigo o amiga y le dijeron: como estas? Todo bien?, cuando fue al última vez que se encontraron con aquella persona por la calle que tanto daño les hizo, y le dijeron: hola, que tal vas?, cuando fue la última vez que se preocuparon por pedirle perdón a la persona que hirieron alguna vez, cuando fue la última vez que dejaron de ser “yo” “yo” “yo”
No se cuantas cosas malas hice en mi vida y bastante trabajo me han costado cometer mis pecados, como para malbaratarlos en arrepentimientos vanos. Pero el asunto no se trata de querer o no, arrepentirse del pasado, el asunto se trata de estar bien con aquellas personas que son significativamente importantes en tu vida, aquellas personas que se ganaron un lugar en el corazón y que se quedaron ahí, inamovibles; amigos, familiares, ex parejas y hasta mascotas.
Si supieras que mañana te largas de este mundo con todo y equipaje que harías? Pues yo haría muchas cosas, primero me compraría un perro, me pondría a ver mi película favorita, compraría una pizza gigantesca para comerla, me bañaría en agua helada, insultaría al vecino, le metería la mano a la hermana de mi mejor amigo, compraría muchas botellas y las rompería por el puro placer de oír el sonido del vidrio al quebrarse, llamaría a mi primer enamorada y le diría que su aliento apestaba, tiraría una piedra a la casa de mi profesor de finanzas, le diría a mis padres que los quiero, caminaría solo hasta la playa a fumar un cigarro y esperar que suceda el final.
El año nuevo llegó con la prisa de los desesperados, el futuro siempre es incierto, nadie sabe lo que te puede esperar a la vuelta de la esquina. Estaba frente al mar, en un lugar minado de recuerdos, lleno de nostalgias de aquellos que como yo, se quedaron amando solos, y que piensan que padecer es el único remedio para el olvido. Pensando que el oficio de vivir es tan corto, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya tiene que morirse.
Las 12, gritaron todos, Feliz Año, mientras yo aun estaba frente al mar, no importándome el frio, no importándome nada, deseando compartir ese momento con alguien que es muy especial para mí, con alguien capaz de detener el tiempo, solamente con un beso.